Antecedentes

domingo, 18 de octubre de 2009




Por: Martha Beatriz Roque Cabello

El pasado jueves 1ro. de octubre, la Red de Cubana de Comunicadores Comunitarios, ofreció en exclusivo, la proyección del documental “Mambisas” del realizador cubano-americano Luis Guardia. Asistieron a la muestra 15 comunicadores y estuvieron invitados y presentes, algunos de los corresponsales de la prensa extranjera acreditada en Cuba.

También se solicitó la participación de la Oficina de Intereses de los Estados Unidos de América, ya que el documental se estrenará en Miami el próximo día 10 de Octubre (en el aniversario 141 del Grito de Yara), sin embargo ningún funcionario de esta sede diplomática asistió a la actividad –al parecer- como objeto de una nueva política de la Administración Obama, se recomienda el alejamiento de la oposición interna, para complacer a la dictadura en el poder y mantener un nivel de conversaciones.

Esta ha sido la táctica que ha usado el obsoleto totalitarismo con la Unión Europea, acompañada de trabajos colaterales de la Seguridad del Estado para empañar la imagen de la disidencia a través de sus agentes y mostrar división entre los que no comparten su ideología.

El señor Miguel Ángel Moratinos, canciller de España, bajo la política trazada por el gobierno de Zapatero, mostró el camino que ahora algunos siguen, y que no ha traído ningún resultado positivo a la sociedad civil cubana, al contrario cada día se siente más la represión, no solo a los que se oponen, también al resto del pueblo.

Prueba de ello, es que al día siguiente de exhibirse el documental –el 2 de octubre- la policía política tenía rodeada la casa de Vladimiro Roca Antúnez, en calle 36 No.105 entre 41 y 43, en el Reparto Nuevo Vedado, municipio Plaza. El objetivo del operativo era no permitir las reuniones de los talleres 5, 3 y 2 de la Red, que se llevarían a cabo a partir de las doce del día.

Fueron detenidos y conducidos a la Unidad de la Policía Nacional Revolucionaria, sita en Zapata y C, en el Vedado: Eriberto Liranza Romero (32), Yazmani Nicles Abad (20) y Armando Rodríguez Lamas (39). El primero fue puesto en libertad en horas de la tarde y los dos últimos al iniciarse la noche. Los oficiales de la Seguridad del Estado que rodeaban la localidad, no le permitieron llegar hasta la casa de Vladimiro a:Yuniet Reina Hernández (24), Zoila Hernández Díaz (43) y Georgina Noa Montes, a esta última la condujeron primero en una guagüita y después en un auto Lada, hasta el hospital Aballí.

A Eriberto Liranza, le incautaron una cámara fotográfica y los documentos que iba a presentar en la reunión del taller. A los otros dos detenidos, sendos blocs y manillas con la palabra cambio, además a Yazmani una memoria flash.

En horas de la mañana del 3 de octubre, Yazmani y Armando, acompañados de Vladimiro Roca, se personaron en la Unidad de la Policía y los atendió un mayor que fungía como Oficial de Guardia Superior. Después de varias gestiones, les entregaron copia del “Acta de Ocupación”, firmada por el teniente José Carlos Aguilera Dávalo, con el cargo de instructor judicial.

Les explicaron que lo incautado permanecería allí por 72 horas, tiempo en que se determinará si es constitutivo de delito.

¿A qué le tienen tanto miedo? En primer lugar, a los sucesos que les ha contado el pueblo a los comunicadores comunitarios, ya que dan fe de la mentira y la falta de dignidad del gobierno, con una sociedad a la que ha sometido a la pobreza y la degradación moral.

No es lo mismo que el periódico Granma, Órgano Oficial del Partido Comunista de Cuba, publique dos o tres cartas, seleccionadas cuidadosamente entre muchas y que después son justificadas por los correspondientes organismos gubernamentales, a que de la boca de un ciudadano de a pie, se pueda conocer sus sufrimientos de años de desidia.

También temen a la palabra CAMBIO, que se ha convertido prácticamente en un vocablo subversivo, porque ciertamente dentro de la memoria ocupada, hay un diccionario de la lengua española y en los blocs las notas del seminario de sintaxis, gramática, prosodia y ortografía, que recibieron estos integrantes de la Red. Comentario aparte, sería bueno que el teniente que redactó el Acta de Ocupación, le sacara copia a las notas de clase de los comunicadores, puesto que en ese pequeño documento tiene unas cuantas faltas de ortografía, algo que se ha hecho común para las dos últimas generaciones y que además el gobierno no ha tenido más remedio que reconocer.

El objetivo final es tratar de que la gente coja miedo de publicar sus experiencias y que también los comunicadores se abstengan de participar en la Red, que no puede tildarse de subversiva, pero que ya han comenzado a tratar de confundir, que es la política que siempre han usado.

Esta nueva oleada represiva, que cuenta con el mensaje de un oficial que dijo: “se reunirán cuando a nosotros nos dé la gana”, no será óbice para que continúen los trabajos de la Red Cubana de Comunicadores Comunitarios, por el contrario, nos enorgullece saber que el gobierno está molesto con la actividad social que estamos realizando, pero es una lástima que los recursos que gastan en estos operativos no los inviertan para aliviar algunas las necesidades que padece el pueblo.














Ciudad Habana, 5 de octubre de 2009.

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